Primera incidencia: el Bronx

Ya era hora de dejarse de tanta ensoñación y narración pastelosa sobre lo maravillosa y gratificante que está siendo la experiencia. Y no es que haya dejado de serla, pero ya era raro que no apareciesen los pequeños incidentes y baches. Algo, que por otra parte, es más que normal dado que solían decir, aquellos que emigraban, que no era esta tarea fácil.

Bien, no lo pude resistir. Si bien esta mañana de domingo podía haber aprovechado para hacer alguna actividad de cariz más o menos turístico en Nueva York ya que, día santo, no podía ni hacer tareas administrativas universitarias, ni bancarias, ni telefónicas (eso para mañana, folks). Quizá lo más sensato sería haber escogido al azar alguna galería que me interesase, o algún barrio que suena a fascinante, y disfrutarlo sin tener todavía la presión estudiantil.

Pero, no nos engañemos, y el que más y el que menos me conoce. Por lo menos si leéis este blog. Decidí ir a ver qué me esperaba en el barrio y el edificio al que voy a ir a vivir durante el resto del año.

Os pongo en antecedentes. Tengo alojamiento. He pagado la fianza para un piso en el Bronx, gestionado por mi universidad, estaba más o menos tranquila, aunque sabía que no estaba demasiado cerca del campus, pero bueno, siempre era preferible no tener que buscar piso en NY y lidiar con todo aquello que puede conllevar tratar con un casero, con un contrato (al no tener historial bancario aquí, es una tarea engorrosa) … etc.

 

El inconveniente era que al ser gestionado por la universidad no podía instalarme durante el fin de semana (por eso estoy ahora en una residencia) y tenía la mudanza (tengo) preparada para mañana día 20th de Agosto.

Pues decidí subirme al metro (en 125th St. con Broadway) y hacer un trayecto de 11 paradas hasta la calle 242 creo que era, línea roja. Un viaje en un vagón de metro frecuentado por personas en su mayoría caracterizadas por haber pasado la noche en vela. Pero bueno, no le demos importancia. Lo peor fue que al final me quedé sola en el vagón y fue una situación que me incomodó bastante sobretodo al pensar que me podría ver en esa situación un… sábado de noche, por ejemplo. Una vez allí seguí las instrucciones que me había ofrecido Google maps para llegar al edificio. Esas instrucciones se tradujeron en un paseo de 20-30 minutos por unos barrios completamente desérticos (sin gente) y repletos de parques. Eso sí, bien cuidados, edificios de nueva construcción, cesped cortado. Pero ni un alma. Un alma apareció, y menos mal, un rabino. Me indicó que iba bien.

El edificio en cuestión "The Arbor"

El edificio en cuestión “The Arbor”

Finalmente cuando llegué al edificio (que está pegando con una autovía por cierto, hay que cruzar un puente de esos peatonales) me quedé boquiabierta. Vamos parecía un hotel. Cristal, ladrillo de última generación. …

Entro. Un portero con un traje (como los botones del hotel) pero un traje-uniforme de Columbia. Que se dirige a ti como “madame” y te trata como si fueras la acompañante de un magnate. Señorita le indico lo que puede visitar. Sí, un apartamento muy bonito, para rodar un anuncio de whisky, si me apuras. Sofás en el hall, New York Times gratuitos para entretener a las visitas, seguridad en absolutamente todas las plantas. Impecable. Impoluto. Insalubre. Sin personalidad alguna. Lo más antiuniversitario y lo más adulto que te puedas echar a la cara.

Las vistas desde mi edificio al Bronx

El barrio… terrible. Ya se que cuando uno lee Bronx se imagina un barrio cargado de peligros, con un robert de Niro enfundado. Pero no. Un barrio absolutamente residencial, ordenado. Sin tiendas ni supermercados. Sólo una autopista. Y apartamentos de lujo.

Otra hora de trayecto hasta el campus, la distancia, otro inconveniente. Entonces todo el entusiasmo que caracterizaba mi último texto de este blog ya se había esfumado.

Incluso hice el intento de entrar a comprar una bagel (qué newyorkino) en un establecimiento, y para mi sorpresa, la dependienta estaba atendiendo al cliente de muy malas formas -entiéndase en un contexto donde esta es una ciudad en la que los cajeros se comportan de una manera exageradamente amable.

Tuve la necesidad imperiosa de compartir esta desilusión con mi familia al llegar a casa, y, tras desahogarme me di unos paseos por el campus.

La biblioteca, mi facultad. La verdad, saber que voy a poder contemplar esos edificios a diario hicieron que me mordiese la lengua y me sintiese sumamente satisfecha.

El pensador, estatua en el campus

Derrotada, me volví a descansar a la residencia temporal hasta que me reuní con algunos becarios para tomar un par de cervezas en un bar muy cercano al campus. Aprovechando que quizá, ahora que me destierran al Bronx, me vayan a faltar ánimos para quedar así en cualquier lugar como ahora que están a tiro de piedra.

Una de las muchas bibliotecas de mi universidad🙂

Mañana intentaré resolver el resto de cuestiones.

Me han comentado que algunos seguís el blog. Muchísimas gracias, la verdad, gracias a esos comentarios que me dejáis y que me demuestran que no escribo para nadie. Creo que si no fueran por ellos, sentiría que nadie me escucha y hubiera dejado de contar mis aburridas batallas hace tiempo.

A pesar de estar viviendo muy intensamente, echo de menos, y me alegro de alguna manera, de poder compartir esta experiencia con vosotros.

6 pensamientos en “Primera incidencia: el Bronx

  1. Vale, la primera impresion ha sido mala. Pero piensa que lo mas importante no es el edificio en si, si tiene criados o no, lo importante es lo que vivas ahi. Si te lo pasas bien en la uni, con la gente, en los paseos por NY etc, al final la casa sera lo de menos. Piensa que yo tambien me imaginaba vivir en una casita de dos pisos con tatami y jardincito😄 Y si pasado un tiempo realmente no lo soportas siempre puedes buscarte otra cosa. ^^

  2. Així no hi ha cap supermecat a prop d’on viuràs? Quins equiaments tens a prop, a part dels parcs? Doncs no m’imaginava el Bronx tan ordenat, modern i impersonal! Potser a altres hores i altres dies hi ha més activitat (i potser val més no trobar-se-la^^), però pel que has dit sembla un lloc adequat per viure-hi. Enten-me, per a mi Bcn és un no parar de moviment, brutícia, pudor i soroll, així que tal com has descrit el tu nou barri, és ideal per mi!!! Ànims, a veure què tal els nous companys de residència!

  3. Primer quan he llegit que viuries al Brox he flipat!! hahaha Però ja veuràs segur que anirà bé!!🙂 A més, a mi que l’edifici sigui tan nou i sembli un hotel em sembla genial!!😀 una experiència més a NY!!! I amb porter que et tracta de “madame”!!😀
    Jo a NY només hi vaig estar 4 hores, però sempre m’han dit que la gent d’allà és bastant antipàtica… potser les espectatives del super hauran de canviar una mica!😛
    Però ànims, ja veuràs, trobaràs molts altres encants al barri. A mi també em va passar al principi i ara no ho canviaria per a res! ^_^

  4. Buenooo es verdad yo tampoco m imaginaba q el bronx fuera asi, pero de eso, mucha culpa la tiene el cine.
    bueno, tu instalate y el tiempo ya dira si la decepcion se convierte en una grata sorpresa.
    me alegro de que estes bien y porfavor no dejes de escribir esta es la mejor lectura para el momento mas relajado del dia ““acostarme con mi niño al lado y contemplar la paz y ternura que transmite un bebe durmiendo y para terminar leerte ¿se puede acabar mejor el dia?????

  5. :))) que bueno poder leerte :))) sé que norma cuidará muy bien de ti en ese piso, ella se sentiría en su salsa😛 ánimo y muchos besitos !!!!!

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