100

Exhausta.

Y, mientras imprimía en la biblioteca de la facultad de Arquitectura (me encanta ese lugar, y tienen un buen café por 1,50$) un joven se me acerca y me pregunta si soy hija de su profesora de filosofía, porque soy idéntica. He hecho un poco de investigación y se refería a esta mujer: Lydia Goehr. Judgad vosotros mismos. Yo prefiero no sentirme afectada por el comentario. 

Primera clase. Advanced Chinese. Una profesora vestida de seda gris, cargada de energía y muy dispuesta a alentar a los alumnos a hablar. El grupo…ecléctico. Como de costumbre en las clases americanas, descendientes de chinos que no dominan de todo la lengua escrita. También hay algunas alumnas coreanas, y un par de alumnos de ciencias políticas. Una clase que promete.

Segunda clase History of Modern China I. Boquiabierta. Era una clase para la que todavía no me había inscrito pero que no cabe duda que tengo que quedarme. Se me pasaron las dos horas volando viendo como esta mujer, Madeleine Zelin hablaba con tanta pasión del imperio Qing. Tiene tanto que contar. En esos momentos quise convertirme historiadora especializada en ese periodo de tiempo. Por no hablar de que me presionaba el corazón en el pecho, al tener tan cerca, y tan sonriente a la persona autora de algunos manuales con los que llevo trabajado siglos y siglos.

 

Tercera clase. History of early China until the end of Han. Clase descartada. El profesor, es un verdadero experto, que también habla con pasión sobre su área. Su clase, un seminario, destinado sobretodo a debatir cuestiones sobre la fundación de China, pretende que los alumnos reflexionen sobre cuestiones controvertidas, ¿es la historia como se ha escrito realmente?. No hay examen final. Todo depende de la participación y de las lecturas semanales. Sin embargo, no puedo escoger todas las clases que me parecen interesantes y alguna excusa tengo que encontrar para descartar alguna. En este caso, a decir verdad, el profesor tiene un acento asiático demasiado acentuado y, realmente, me cuesta mucho seguir cuando habla. En la clase introductoria me perdí en varias ocasiones y tuve que copiarme de mi compañera. Otro motivo por el que descarto esta clase es que, personalmente, la historia antigua no me engancha tanto como la moderna o contemporánea. Nunca he sido fan de la prehistoria. Todo el mundo sabe que no creo en los dinosaurios (hehehe)

 

Cuarta y última clase. Por fin, me encontré con la profesora por la que vine a estudiar a Columbia. Lydia Liu. Su clase no está destinada a estudiantes de Máster, pero fui igualmente para conocerla y escucharla hablar. No decepcionó. Pelo pincho, corto. Sandalias con calcetines. Entusiasmo. Su clase duró apenas una hora, y ya tengo la sensación que con lo poco que contó me ha cambiado la vida. Es de esas personalidades que son capaces de ponerte el mundo patas arriba y hacerte pensar. No sé si me explico. El caso es que a su clase no creo que pueda ir, pero he conseguido hablar con ella y lo mejor de todo, he concertado una cita con ella mañana para hablar de mis intereses y proyectos. ¡Qué ilusión!

Estoy agotada. Tengo un montón de trabajo. Lecturas, lecturas, y research. Pero me di de bruces con el porqué he venido aquí. Por qué quería estudiar aquí. Y sobre todo, que todo el esfuerzo ha merecido la pena. No hay más que estar sentada ante estas personas que tienen tanta ansia de conocimiento, y sobretodo, personas que disfrutan transmitiendo y contagiando ese interés.

3 pensamientos en “100

  1. JAJAJA lo de que te pareces a la profesora de filosofía no tiene precio… Y encima es peor, porque será a la actual, pues esa foto tiene al menos 20 años… ese lo que quería era ligar contigo… Me gustan tus clases, no como las mías, de matemáticas y economía. Son mucho más interesantes! Ánimo y suerte mañana con la profesora Lydia Liu!!!

  2. Estic d’acord amb en murpbanism oenla: aquell noi volia lligar amb tu!!!! Però hauria pogut triar una professora una mica més agraciada!

    Els professors que transmeten tant i tan bé amb fan venir un complex d’inferioritat enorme: ser capaç de fer una classe parlant en públic coherentmetn és una cosa que mai podré fer per timidesa. Per preparar-me un speech necessito hores i hores, i quan és el moment de fer-ho en públic se m’oblida i tot el que dic són incoherències inconexes T_T. Per això admiro tant aquesta gent que dius: tenen coses per dir i les diuen bé. Una cosa que pot semblar tan senzilla….però no és fàcil! Com a mínim no per tothom^^.

    Gaudeix-ne!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s