Ciudad sin ley

Una de las cosas que me tiraba para atrás antes de venir a Nueva York era la (in)seguridad. Todos hemos escuchado los peligros que suponen barrios como el Bronx, Queens… y sinceramente, pensar en una ciudad más grande que Barcelona -la cual me ha asustado en más de una ocasión- . Sin embargo, a pesar de que los americanos siguen diciendo que es una ciudad peligrosa, todavía no entiendo los parámetros en los que se basan. Y dejadme que ilustre con un ejemplo real mi incredulidad.

Tengo un iPhone, y no es por alardear, es porque necesitáis el contexto. Me lo regaló el abuelo unos días antes de venir. O sea, está nuevo e impecable. En perfectas condiciones. Pues el otro día fui a una fiesta de la universidad de derecho. Había una barbacoa (a la que tenía acceso todo el mundo) y distintas mesas con distintos aperitivos. Recuerdo que me paré en una mesa donde regalaban samosas, las empanadillas indias, y no se cómo me entretuve hablando con un joven bastante atractivo que se mostró interesado en mis estudios. Luego vino Pilar, una becaria, y estuve con ella y dando una vuelta. Una hora y media más tarde tenía una reunión en mi departamento. Ya había empezado cuando fui a coger mi móvil para avisar a mis padres de que  no iba a conectarme esa noche. Para mi sorpresa el móvil no estaba. Busqué, y busqué… hasta que se me ocurrió ir a la fiesta, donde había un policía, y directamente le pregunté si alguien le había notificado de la pérdida de un móvil. Nada. Fui a objetos perdidos. Nada. Es normal pensé, un iPhone… Ya iba casi lagrimeando cuando pasé por la mesa del chico indio. Allí estaba el móvil en la mesa. No se había movido ni un milímetro, al lado de la bandeja de samosas -ahora vacía, lo cual indica que habían pasado muchas manos-.

La semana pasada fui a comer a la facultad de ingeniería con una amiga. Antes de entrar en el buffet fui al baño, y depués me tiré un buen rato largo y tendido escogiendo en el buffet. En el comedor nos divertimos bastante criticando al personal. Estaba recogiendo ya mi plato y fui a coger el móvil para ver la hora. No estaba. Y esta vez no me entretengo más. Cuándo fui al baño (había pasado más de una hora¨) el móvil seguía allí intacto.

Estos dos incidentes sucedieron en un contexto universitario, de acuerdo. Supongamos que tengáis razón, y la gente que merodea la universidad no tiene necesidad alguna de robar. Vale, vale, lo compro.

Hace tres días fui a un supermercado en la 97th. Vamos, un macro-supermercado céntrico. Fui porque tiene dos plantas y en la de arriba tienen una especie de comedor. Como ese día no tenía con quien comer decidí ir y sentarme en el comedor común que siempre estás como acompañado. Pues bien, sucedió lo mismo. Primero entré al baño. Se ve que se me cayó el teléfono del bolso al sacármelo para hacer mis necesidades. Entré en el supermercado, di una vuelta para ver todos los productos, y después me fuí al buffet a escoger la comida. Pagué. sólo entonces me di cuenta. Volví al baño. Allí seguía el pobre esperándome.

Es un supermercado por el que transita muchísima gente, del calibre de un carrefour o un Alcampo, y gente de todo tipo.

Bien, esto probablemente no pueda servir de precedente, y uno ha de ser muy cauteloso y andarse con ojo. Probablemente Nueva York sea una ciudad peligrosa, y toda precaución es poca. Sin embargo, hago este inciso porque creo que sólo así se pueden entender ciertas cosas. Hay una verdadera confianza en la gente. Los supermercados tienen muchísimos artículos después de la caja. Es decir, las cajas para pagar podrían estar en el centro del supermercado.

Por lo general la honradez es algo que se da por sentado. Los profesores abandonan el aula durante un examen y a ningún alumno se le ocurre, vamos le parece impensable, levantar la vista y acechar el papel del compañero. No piden el carnet de identidad cuando pagas con tarjeta.

Por eso la policía está tan relajada,

y puede permitirse saborear donuts coloreados sin preocupaciones.

No me canso de retratarlos.

3 pensamientos en “Ciudad sin ley

  1. Adrianaaa!!! Lo de la seguretat està molt bé i tot això, però ara que ens ho has demostrat, deixa de perdre l’Iphone!!!!!! hahahahaha Em fa mal al cor cada vegada que llegeixo que te’l deixes!!!!
    Com sempre dic, segueix gaudint d’aquesta gran oportunitat!!! ^_^

  2. Jajaja, sí, sí, si et deixes l’iPhone a casa la MP segur que no el trobes^^.

    Fa poc vaig veure aquesta broma que van fer a uns polis americans: pagar una multa amb bitllets doblegats en forma de porquets, dins d’una capsa de donuts. És un insult, però és que ni en aquest vídeo ni a les teves fotos hi ha rastre del “cuerpo de policía”!!! I els bombers què, a NYC? Com a mínim aquí els bombers (alguns) sí que estan de bon beure^^

    http://news.drive.com.au/drive/motor-news/pig-payment-for-police-fine-20120920-268nh.html

    Però, com de costum, m’he despistat fent una crítica cruel i superficial. El teu post anava de la confiança. Ja et dic que jo aquí no confio ni en els meus companys de feina: bloquejo l’ordinador cada vegada que vagi a l’WC i no deixo mai res de valor a la feina. Però l’actitud relaxada sí que l’he vist: fa poc em vaig quedar fins tard a la feina, sola, i l’últim a marxar havia connectat l’alarma pensat que no hi havia ningú, així que quan em vaig moure va saltar. Et pots creure que no va venir cap patrulla en més de 3 hores? Sort que no tenim res de valor aquí. Mmm, però potser això de l’empresa de seguretat no és “estar relaxat” sinó “ser un inepte”, que són coses diferents.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s