Fashion mondays: las inclemencias del aire acondicionado

Espero que el tono sarcástico y humorístico con el que inauguré la sección de moda en el blog no os haya pasado desapercibido, ya que me parecía que en muchas ocasiones ponía de relieve las paradojas de esta universidad. Pero un consultorio o una página informativa sobre la indumentaria que hay que traer a esta universidad me hubiera ahorrado el pasar por algunos malos ratos.

Dicen que el verano en Nueva York es caluroso. Extremadamente caluroso, y ciertamente recuerdo días de calor. Lo de extremadamente me parece exagerado, pero seguramente si uno trabaja en verano y hace algún tipo de trabajo manual/ físico es probable que el empleo de adjetivos como insoportable sea justificado.

Con tales premisas, lo lógico sería que a la hora de planificar nuestro outfit tuviesemos en cuenta las cuestiones climatológicas. Por lo tanto, a nadie le resultaría descabellado elergir como atuendo los restos del verano: las prendas más recatadas y conservadoras de nuestro armario veraniego, podrían ser perfectamente apropiadas para un aula de una universidad de pseudoprestigio. Una prenda elegante, con gusto, discreta pero que no pase desapercibida, nunca sabes si el que está sentado a tu lado es el futuro Oscar de la Renta, o Sarkozy, un personaje con delicado gusto para las mujeres. En fin, pero si al menos queremos fingir que a lo que vamos es a aprender, a aumentar nuestro conocimiento, queremos estar cómodos, o lo que es lo mismo, vestirse acorde con el tiempo.

Ahora bien, si usted me pregunta que debería llevar para la vuelta al cole le diré lo mismo, que escoja prendas vistosas y elegantes, a menos que quiera ser mirado de reojo. Conservadoras y puritanas, ya que la carne y los deseos de la carne han de ser reprimidos durante los años de intenso estudio. Pero lo indispensable es que jamás prescinda de: un pañuelo, calcetines, medias, una buena chaqueta. Ya que, a pesar de que amanezca un día soleado y digno de cuadro pastoral, antes de entrar en el aula tendrá que pasar por la pertinente casi-instaurada costumbre de “sobrevestirse”.

Lo cierto es que un país tan preocupado pero el bienestar de sus ciudadanos, por los que no se anda con miramientos a la hora de invertir y se asegura de que nunca sufran las inclemencias del tiempo : “un calor insoportable, inaguantable” como decía antes. Es tan importante que los alumnos cuenten con un espacio óptimo para el despliegue de todos sus talentos e intelecto que han instalado más de un aparato de aire acondicionado en cada aula, aparato que dejan encendido durante la noche para que a primera hora no haya excusa para el bajo rendimiento.

Consecuencia: Hipotermia. Y eso mirando sólo los inmediatos individuos, porque mencionar al medio ambiente como principal víctima exigiría una entrada en el blog mucho más larga.

air

Personalmente, como me gusta fantasear y sacarle hierro a las cosas (esto sí que es irónico) me he planteado la posibilidad de que esto se trate meramente de un plan de marketing y una estrategia comercial para dar salida al merchandising de nueva temporada de Columbia.

gorr

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