American Dream

Durante las navidades escuché cómo mi padre, indignado se quejaba de una confesión que le había hecho mi madre en la intimidad: “Si Adriana se queda a trabajar allá (Estados Unidos) yo también me voy”. Lo interesante es que esta afirmación no es para interpretar así “por eso que más vale que no se quede” , si no más bien como “ojalá encuentre trabajo allá y sea la excusa perfecta para ir yo también”. Lo sé de buena fe, porque alguna vez que otra ha salido en conversación. “Mamá -digo yo- pero, ¿qué ibas a hacer allí, sin saber inglés?” “Mujer! -replica ella- no debe de ser tan difícil, mira la cantidad de gente que hay ahí trabajando de todas las partes del mundo” .En parte no le falta razón, ella lo ha podido comprobar cuando vino a visitarme, pero también es lo que nos venden los medios de comunicación “la tierra de las oportunidades”. Pues ahora yo también me pregunto cómo hemos llegado a esa conclusión y esa idea generalizada, porque acabo de venir de una reunión de literalmente tres horas de duración en la que nos han explicado cual sería el proceso a seguir si quisiésemos trabajar una vez nos “graduemos”. 

Básicamente, inmigración nos daría un permiso de 12 meses para trabajar en Estados Unidos, siempre y cuando nuestro trabajo tenga que ver con nuestro ámbito de estudio. Desde que tienes ese permiso, no te permiten no trabajar más de 90 días.  Y una vez hayas trabajado los 12 meses, tienes 60 días para marcharte. Y gracias por todo, y si no vuelves, mejor. No sólo el trámite para pedir este permiso es un tanto engorroso si no que mucho me temo que tiene un fondo de ética dudosa, y me explico. 

Desde el día de la graduación, a uno le conceden un “periodo de gracia” (así es cómo le llaman) de 60 días para irse, siempre y cuando te mantengas en el país, porque una vez hayas puesto un pie fuera habiendo lanzado el birrete, tu visado deja de ser válido. Según ellos estos 60 días son para darte tiempo para preparar tu salida del país. Eso si quisieras marcharte, pero si quisieras utilizar este permiso… tendrías que tener el permiso antes de que estos 60 días expirasen. No me digáis que no parece pan comido: uno se “gradua” y empieza a buscar trabajo en esos 60 días. Si lo encuentra, pide el permiso, si no, pues a su casa y buenas pascuas. Pues nada de eso, porque resulta que desde que solicitas el permiso hasta que lo conceden puede tardar hasta tres meses. Con lo cual, si quieres tener el permiso en Junio, tienes que pedirlo más o menos  aprincipio de marzo para dar margen a correcciones y retrasos en el correo. La primera implicación es que tienes que pedir el permiso antes de haber siquiera encontrado trabajo. Una de las desventajas es que, si tu permiso empieza en Junio, y luego no encuentras trabajo hasta, por ejemplo, agosto, ya has perdido unos meses de permiso. Bueno mujer… pensaréis, tampoco es tanto el drama, y tenéis razón, visto así no es para tanto. Y si luego no encuentras, pues te vuelves a casa… pero es que me faltaba contar un pequeño  detalle, nos han contado que la broma te sale (de tu bolsillo) por aproximadamente 500 $. 300 y pico a inmigración, 100 a la universidad para que te haga no se que papel, otros tantos a no se quien para que te tramite una recomendación, gastos de envío etc, etc. y eso súmalo a que, si no encuentras trabajo, también tendrás que pagar el alojamiento, transporte y manutención del periodo en el que estes intentando encontrarlo. Y luego el billete a casa con el rabo entre las piernas. 

Por supuesto hay otras vías para conseguir trabajo en Estados Unidos, pero en teoría, esta es la vía fácil en compensación por haber estudiado aquí. Y ahora miro atrás y puedo contar algunos ejemplos de personas que se han quedado con este permiso (entre ellas, Ruoyang, mi compañera de piso en el Bronx, os acordáis?) que están trabajando en Nueva York de manera NO remunerada. 

Y ahora se me ha puesto todo patas arriba otra vez. Yo quisiera NO quedarme, y hasta ahora esa era la intención. Mi plan era pedir el permiso de todas maneras, por si no encontraba nada en casa, quedarme probando suerte. Ahora bien, no sabía que tenía que tomar esta decisión dentro de un mes, ni que tendría que hacer semejante desembolso por un simple plan B.

¿Qué debo hacer? Bueno, pensarán muchos, la experiencia de trabajar 12 meses en Estados Unidos tampoco está mal, no va a hacerte un borrón en el cv precisamente. Ya, ¿y si no encuentro trabajo? Y lo que es más, aunque lo encontrara, si me llegase una oferta de Barcelona, no lo dudaría… Pues, nada, vete a Barcelona directamente y ponte a buscar… ya, pero es que he recibido algunos “rechazos” (o “no tenemos puesto para ti” ) ya…

Y sin más, adjunto mi cv y quedo a la espera de recibir noticias suyas,

Atentamente,

 

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