Estrechando lazos

Las relaciones personales son tan apasionantes que desde siempre han sido objeto de estudio y completas protagonistas de obras literarias y películas. Una de las relaciones humanas que más me fascina es la de madre – hijo/a, aunque no voy a negar que pueda deberse a una sobreexposición a películas de Almodóvar.

 Imagen

Una de las relaciones humanas que no ha protagonizado grandes tochos ni cintas ha sido la relación advisor- pringado, o lo que es lo mismo, estudiante de posgrado y su “director de tesis/tesina”. A pesar de no haberse hecho un hueco en la literatura universal, sí que ya ha dado bastante que hablar en el mundo virtual. Una de las páginas que sigo con asiduidad es PhD Comics , en la que publican diariamente tiras cómicas sobre la vida del estudiante de doctorado. Tanto esta página web cómo mis divagaciones por venir se basan en el ambiente académico de Estados Unidos, ya que es en el que me veo inmersa (y el que me inspira) en estos momentos. De todos modos, estoy segura de que tienen una aplicación cuasi-universal.

 

La relación entre el plebeyo (estudiante) y el mentor (profesor) se establece en torno a un sentimiento (no recíproco) de admiración por parte del alumno hacia el ser superior. En lenguaje popular podría considerarse que el alumno asume el rol de “Fan”, seguidor entusiasta del pensamiento y obra del advisor. El alumno, no sé por qué demonios, quiere que esta persona de renombre le dirija su proyecto final, lo que en burocracia se traduce a que firme su trabajo. Esto tiene consecuencias de peso, ya que según qué nombre te firme tu proyecto tu futuro en el mundo académico puede tener un color bastante distinto.

 

En el acto de pedida, en el que el alumno se arrodilla, hace alarde de sus logros académicos y le propone un tema de tesis, si es que el destinatario acepta, ambas partes se sienten bien halagadas. El alumno, por su parte, se siente honrado por que una persona de reconocido criterio firme lo que en teoría debería haber producido su cerebro, y el advisor se siente crecido porque una persona más sea capaz de ver sus obvios méritos y su estatus (no siempre transparente).

 [Resumen exacto de lo que me ha pasado hoy:

Imagen  ]

Este es el comienzo de una relación no sin altibajos, con finales poco previsibles.

El subordinado normalmente se encuentra sumergido en sentimientos contradictorios. Quiere que su advisor deje de ignorarle, que le responda a sus correos con detalle, muestre su interés y sobretodo pautas que le guíen en la difícil tarea que consiste poner por escrito algo que deba parecer que ha descubierto él. Sin embargo, cuándo esto ocurre, y el advisor le responde con extensos emails cargados de críticas, recomendaciones literarias, argumentos en contra, tachones, y un montón de sugerencias, el subordinado casi preferiría la ignorancia absoluta.

El advisor por su parte, no lo tiene demasiado fácil tampoco. Quizá embriagado por el subidón que le ha supuesto el acto de pedida, acepta por irrefrenable impulso, porque se arrepiente. Ahora ha de firmar con su nombre (cargado de significado en el mundo académico) un proyecto que ni siquiera ha escuchado bien cuando se lo han propuesto. Entonces comienza la batalla, de cómo lograr que el estudiante escriba algo de acuerdo a MIS ideas, sin que parezca que él le ha impuesto tales. Esto a veces suele resultar en cosas como.

Propuesta inicial: La literatura china en la diáspora. El caso de escritores chinos en Nueva York.

Trabajo final: El impacto de la globalización en la cultura corporativa china. El caso de los nombres en inglés de los trabajadores para multinacionales. Un enfoque teórico.

 

Por poner un ejemplo al azar.

 

El advisor, al igual que tus padres, quiere que trabajes, que te esfuerces. Tus padres probablemente porque te quieren, tu advisor porque su nombre y reputación están en juego (en realidad no están tanto en juego, pero es así como le gusta pensar al susodicho). A tus padres lo que al final les preocupa es tu bienestar. A tu advisor, en realidad, considera que tu salud física y mental es poco a sacrificar a cambio del esfuerzo que él está haciendo por ti.

Tus padres siempre esperan más de ti, porque saben que puedes hacerlo, porque te va a hacer más feliz. Tu advisor siempre espera más de ti, o de lo contrario no piensa firmar esa chapuzada que has escrito como borrador.

 Imagen

Y no quiero que se malinterprete. Esto es un homenaje al mío. Un hombre que sabe tanto que los espacios en blanco entre mis páginas no le han llegado para hacerme “comentarios constructivos”, un hombre cuya confianza en mí es más de la que yo pudiera imaginar. Y un hombre que, al fin y al cabo ha trabajado mucho y se merece el puesto en el que está. Y da fe de su esfuerzo el Café Americano Venti (tamaño más grande) con cuatro shots (chupitos) de expreso en su mesa de trabajo a las 10 de la mañana. 

Imagen

Un pensamiento en “Estrechando lazos

  1. Quin canvi de tema, la teva tesi! Entenc que la seva feina és ajudar-te a passar d’un tema general a algun més específic on puguis desenvolupar les teves teories, però carai! El que m’agrada del nou títol és “un enfoque teórico”, jajaja, estic intrigada!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s