La guerra de las Galaxias

Ya que los últimos acontecimientos tienen mucho de ciencia ficción, pues le pongo título de película. Y puede que no os lo creáis, pero me cuesta bastante tomármelo con humor. Pero bueno, como siempre he tenido un poquito de vocación de periodista, no puedo dejar escapar la oportunidad de la demanda del morbo. Y es que tiene mucha chicha.

A pesar de todo, y a pesar de “pero por qué te pasan a ti estas cosas” y de “¿qué he hecho yo para merecer esto?” me considero bastante afortunada. Con suerte, vamos. Por ejemplo, ayer fui a comprarme un trozo de bizcocho de limón. En la cafetería de la universidad lo venden por “rebanadas”, 2.75$. El hombre me la mete en un sobrecito de papel de cera, como le llaman aquí. Me cobra, pero no me entrega el sobre. Se queda pensativo. Vuelve a la vitrina y mete otro trozo. Es que me parecía muy pequeño. ¿Ves? Eso es suerte.

A pesar de los infortunios he de decir también que ahora todo tiene sentido, y es fácil atar cabos. ¿Os acordáis? Pero si mi trabajo ha de tener unas 60 páginas, ¿por qué siempre me dice “expande esto”, “añade un apartado sobre esto”, “dedica un par de páginas a esto”? Ahora también entiendo por qué cada email empieza de maneras bastante peculiares. Os ofrezco algunos ejemplos:

“Querida Adriana,

Perdona el retraso, pero se me ha inundado la casa”

 

“Querida Adriana,

Perdona que no me haya presentado a nuestra reunión, pero mi abogada que me está tramitando la mudanza ….

 

“Querida Adriana,

Siento no haber dado señales de vida, pero soy alérgico a los cacahuetes y…”

 

“Querida Adriana,

Perdona pero pensé que estabas en España, por eso no me presenté” (los últimos correos eran de: mañana a las 10. Vale. Confirmado.En tu despacho de la calle Broadway, en NUEVA YORK”.

 

También tiene sentido que en cada reunión nos separase un jarrón del Starbucks (medida Venti) que ponía: Café americano + 4 extra shots of expresso. Y que me entregara mi borrador con comentarios absolutamente en todos los márgenes, indescifrables, por supuesto. [Tengo una amiga que tuvo un profesor de inglés que decía: if you write like a spider on speed –o así es como lo recuerdo- y así es como escribía este señor.

Ahora comprendo por qué nuestras conversaciones podían sobrepasar los 120 minutos, y siempre me dejaban con la boca abierta “cómo puede saber tanto? Cuanto tiempo ha pasado leyendo? Será humano?”

 

Ayer era la fecha límite para entregar el documento conforme tu director aprobaba tu proyecto. Sin embargo, el último correo de mi director de tesis era de hacía ya algún tiempo y decía algo así como “el título me parece excelente, ya te escribiré con comentarios.” En vista a que no iba a recibir el documento firmado, me puse manos a la obra, algo tenía que hacer para poder graduarme este mes, después de tanto trabajo, de tener todo hecho con tres semanas de antelación “por si acaso” o “por lo que pueda pasar”, después de tener un proyecto de 102 páginas impecables frente a las 30 que se requerían como mínimo. Después de haber tenido a mi perra sentada en mi silla en vez de paseando por el jardín, apoyándome en parte del proceso, cuándo estuve en casa y ni siquiera avisé a nadie en Galicia porque estuve literalmente enclaustrada. Después de …. Tenía que graduarme.

 

El director del departamento de Estudios Asiáticos y la directora del departamento de Antropología, me informaron ayer, entre dientes, y sin querer dar más información de la estrictamente necesaria, que mi director de tesis había desaparecido. Ambos me dijeron que se iban a encargar de que me graduara, porque se sentían arrepentidos de haberle permitido ser mi director de tesis, porque esto no es la primera vez que ocurre. No había ningún dato sobre su paradero, y por lo que me dijeron, tiene ciertos problemas … no se cómo ponerlo, mentales. Me han pedido disculpas y dicen que esperan que cuándo “se encuentre mejor” me contacte dando una explicación.

Todavía me cuesta comprenderlo. Siempre ha sentido fascinación por mi trabajo, y siempre me ha aportado ideas brillantes, hemos trabajado mucho juntos en esto. ¿Por qué me abandona? En parte la explicación de que no es una persona muy estable emocionalmente me ayuda a entenderlo.

La directora del departamento de antropología se ofreció a firmarme todos los documentos. Me negué en rotundo. No quiero que una persona que no se haya leído mi trabajo me firme “por pena” o “por lo que te ha sucedido” o “en recompensa por daños y perjuicios.” De ninguna manera. He sudado para escribir esto, hasta he pagado tres cifras para una revisión de faltas de ortografía. Quiero subirme al estrado y recibir mi título por méritos propios. Cómo os decía, soy una persona afortunada, y aunque este trimestre no tenía que hacer ninguna clase porque ya había cumplido los requisitos, me matriculé en una de antropología que creía que me iba a servir de ayuda. El saber no ocupa lugar, ¿verdad? Pues bien, la profesora de esta asignatura, una antropóloga brillante, me ha estado ayudando con mi proyecto y lo ha leído, y mientras buscaba una solución a este problema se ha ofrecido (por voluntad e iniciativa propia) a representarme. He aceptado encantada –no sin pena- y finalmente he conseguido entregar todo a tiempo y acabé brindando con el director de Estudios Asiáticos de Columbia con una copa de vino blanco (lo del era whisky con Coca Cola).

Pena, claro. Y aún ahora me cuesta y se me retuerce la tripa al recordarlo. Porque al final yo buscaba el reconocimiento de esa persona brillante que ha estado ayudándome desde hace un año que me fui a China y rebusqué para hacer las entrevistas que habíamos pautado. Porque, al final, yo lo que intenté es hacer algo que aportara algo a su cerebro ya saturado de tanto conocimiento. Me parecía un hombre que ya no era impresionable, capaz de encontrar lagunas y defectos a todos los trabajos, y yo quería que fuese él, el que me dijese, bien, al final me quedo contento.

Sí, claro, ya sé. Lo importante es lo que has aprendido en el camino. Sí, mamá, también lo sé. La tesis está ahí y seguro que está muy bien y que algún día podré hacer algo con ella. Pero no importa. Lo cierto es que no lo hubiera logrado sin sus consejos, sin su lista interminable de lecturas, sin sus críticas tajantes y a veces duras. No lo hubiera logrado con sus alusiones a mis diminutos logros y procesos.

 

Se me escapaba una lágrima cuándo ayer escuchaba “lo que te puedo asegurar, Adriana, es que no va a dar clases en Columbia nunca más”.

No escribí un párrafo de agradecimientos, porque creo que a muchos les tendría que agradecer… y me sentiría mal por dejar a gente en el tintero. He torturado a tantas personas en el proceso, no sólo a la gente que he entrevistado, o a mi familia que sin quererlo ha aprendido chino, a mis amigos, Carmen y Irene, desde China incluso. Me he tenido que tragar la vergüenza mil veces, es lo que tiene el estudio de campo. Presentarme en tiendas y decir… Hola, estudio en Columbia, te puedo entrevistar? En un chino macarrónico, y gracias a esos que en respuesta han dejado de hacer su trabajo para dedicarme su tiempo.

Pero al final sólo se lo dedico a él, porque al fin y al cabo, yo recibo mi título, y él se queda sin reconocimiento, sino más bien una mancha en su expediente académico.

 

 

3 pensamientos en “La guerra de las Galaxias

  1. Pobre home…Després de llegir això se m’ha acudit que aquest home deu haver treballat dur tota la seva vida per guanyar-se la posició que té. I que ves a saber per què s’ha anat trastocant amb el temps. Tot i la passió per la seva feina, ha anat perdent-se en ves a saber què. Em sap molt greu. No voldria que això passés a la gent que m’estimo…que s’allunyessin de mi i jo no pogués arribar on són, i que ells tampoc en poguessin tornar…

  2. Jo, que pena… Quédate con todo lo que has aprendido, todo lo que te ha aportado. Es la mejor forma de valorar el trabajo conjunto que realizasteis. Seguro que él, a pesar de sus circunstacias, estará muy orgulloso de ti. Estoy convencida🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s