Queridos Reyes Magos:

No soy una persona tan difícil de regalar, así que, si este año estáis demasiado ocupados, hay tráfico, no os coincide pasar por aquí, estáis pasando por una dura cuesta de enero, no consideráis que me lo merezca o cualquier otro motivo, está bien, pero no me volváis a decir que es que no sabéis qué regalarme. Este año hasta me he esforzado en hacerme consumista, para que no podáis utilizar mis principios como excusa de un arbolito caduco.

Si hay algo de lo que me he dado cuenta durante la búsqueda y captura de regalos para seres queridos (de diverso rango, por cierto) es que debo de ser la persona más fácil de regalar que existe. Cualquier objeto de librería y papelería me haría saltar las lágrimas cualquier mañana de enero. Entiendo que tenéis una reputación, y que no podéis daros el lujo de regalar algo tan falto de originalidad y algo tan recurrente. Estoy segura de que aún no habéis recurrido a un “Vale” por la factura de la luz/alquiler/ agua. Y me alegraría tanto o más que la caravana de la Barbie y el descapotable del Furby.

Queridos Reyes Magos, si optáis por el carbón, por eso de la sonda tradición, que sea orgánico, ecológico y de sacarina. No estamos ni para pagar dentistas, ni dietistas, ni tratamientos para diabetes. Además, no quiero contribuir al cambio climático, que bastante tengo ya con pagar la calefacción. Ya lo que me faltaba era un repentino calentamiento global y tener que instalarme aire acondicionado.

Queridos Reyes Magos, ya por último, si estáis deseando perderme de vista, no temáis los regalos pequeños. De esos que desaniman por su tamaño, en forma de sobre, que parecen poca cosa. Perdedme de vista, e incluid en el sobre un ligero billete de avión a algún lugar lejano o tropical. Llevadme a Cuba, antes de que desaparezca tal y como la recuerdo. Regaladme una subscripción al periódico, seré más culta, os escribiré sin faltas de ortografía y con un registro más adecuado. Todos sabemos que la realeza es con frecuencia portada y estoy convencida de que así aprenderé el tratamiento y las normas de cortesía apropiadas.

Queridos Reyes Magos. E insisto en lo de Magos. Con esos poderes que os hacen inhumanos, regaladme un doctorado, un gobierno respetable, una salud de hierro para mí y los míos.

Queridos Reyes Magos, por último, perdonad mi atrevimiento, pero me he tomado la libertad de adjuntar en esta carta mi CV. He leído en vuestro LinkedIn que venís de “Oriente” y, como supongo que ya sabéis, gozo de una sólida formación en el área. Tengo la esperanza de que encontréis en palacio un puesto (remunerado) que pueda desempeñar poniendo en práctica todos los conocimientos que me habéis regalado años atrás.

Recibid un cordial saludo,

Adriana

3 pensamientos en “Queridos Reyes Magos:

    • No mucha. Pobres, se ve que se quedaron sin datos G3 y en todo el trayecto no encontraron un local con WiFi así que no pudieron leerla a tiempo. Intentaron hacer un RT a RRHH pero se ve que tienen la bandeja de entrada colapsada. Vamos a darles un poco de tiempo a que se reincorporen en administración que aún siguen de vacaciones. ¿A ti? ¿Qué te han dejado?

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