Colectivo Detroit: 12A Saiáns- Muíños

 

lebus

Le Bus by Paul Kirchner

 

El 12A , el 4C, el 4B. Si son las 7.58, solo llego a tiempo para el 12A. En la parada todavía me da tiempo para morderme los labios. Haberme encontrado el queso fresco con aquellas motitas de moho me había estropeado el desayuno: sin queso fresco el porcentaje de calcio, proteína y lípidos asignados a la mañana se descompensaban totalmente. No tenía tiempo para buscar substitutos ni pesar los ingredientes. No podía llegar tarde. El autobús se está retrasando: ¿he apagado los fogones? ¿ He pasado la llave? ¿ habré cerrado el grifo? ¿ Bajado las persianas? Por lo menos en el autobús hay cuatro o cinco asientos y, como soy la primera en subir, seguramente pueda leer algo. Empalidezco cuando veo el vacío en el departamento de monedas. Toco el billete y la mirada del conductor me señala el cartel: cambio máximo de 10 eu. Me hago la tonta. Señorita, no admitimos cambio de… La señora de atrás se compadece de mí y me ofrece un cambio: mi gran billete por un surtido colorido de billetes pequeños. Lleva toda su caja fuerte en el bolso del Corte Inglés, regalo de su nuera, las pasadas navidades, aunque la muy desagradecida no se había dignado ni a llegar un poco antes para ayudarla con los preparativos, y ¡cómo se le habían puesto las manos de trocear el marisco, llenas de heridas! Ella sentada y yo de pie, porque para cuando había acabado de gestionar el pago de 1,32 euros del autobús ya solo quedaba disponible aquel que le cedí a la señora que se había solidarizado conmigo y en compensación escuché y opiné sobre sus disputas familiares. Busqué en el bolso y tampoco encontré el sanitizador de manos. Inevitablemente me acordé de las heridas provocadas por los centollos, las nécoras y la dichosa langosta. Me pregunté si los billetes que ella me había cambiado se los habría dado su hijo, el marido de su nuera la desagradecida, que según parece anda metido en “líos en el puerto” y qué clase de sustancias se multiplicaban ahora en mi epidermis, junto con los diferentes jugos obtenidos de la barra compartida con otros pasajeros. Barra que no hubiese tocado, de no ser por el frenazo causado por una imprudencia del conductor  de un Megane rojo en la rotonda. Me preocupa llegar a la hora acordada, así que compruebo el reloj del teléfono y me encuentro con el mensaje de que mi clase se aplaza hasta las 9:10. Lo cual hace imposible que pueda estar a las 10 en la biblioteca, tal y como había previsto, ni hacer la compra a las 12.43 ni asistir a la charla de la 13:00. Hay niebla, sin embargo, una gota de sudor me recorre la nuca. “Me bajo aquí” y la señora se despide insistiendo en besarme la mejilla y sellarme con carmín y olor a Tabú. Me deposita en la mano dos Sugus y me guiña un ojo. “Siempre llevo para mis nietos”.

 

(Escrito en un trayecto de la línea de autobuses urbanos de Vigo, aproximadamente 24 -26 minutos)

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Esta semana os proponemos redactar un texto breve sobre un trayecto. Puede ser un viaje a la otra punta del mundo, o el paseo de casa al trabajo. Puede ser un suceso puntual que hayáis presenciado en el tren o en el autobús, puede ser sobre los desconocidos que os encontráis todos los días en el metro. Puede ser una proyección astral, o un viaje espiritual.
Sin embargo, esta vez, lo importante es que vuestro texto sea realizado durante un trayecto real. Esta semana el experimento consiste en dejar nuestro escritorio, o nuestra mesa favorita en aquel bar, y ver qué pasa cuando escribimos “sobre ruedas”.
Disfruta aquí del trayecto de Jen de Quiero ser como Maude
Aquí del de Un sueño sobre el agua
El de Cuervo Albino aquí
La chica del pelo rojo también ha participado aquí
Para participar, sigue las instrucciones habituales, ¡no te olvides de correr la voz!
1. Leer el “enunciado” del ejercicio.
2.Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente.
3. Escribir lo que te sugiera.
4. Publícalo en tu espacio.
5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.
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No olvides que ya puedes escribirnos a colectivodetroit@gmail.com, puedes enviar dudas, sugerencias, propuestas de ejercicios. Todo esto nos ayudará a ajustarnos más al objetivo del colectivo, que es darnos a todos esa oportunidad para ponernos a prueba y proporcionarnos la excusa perfecta para hacer algo que nos apasiona: escribir.

Un pensamiento en “Colectivo Detroit: 12A Saiáns- Muíños

  1. Pingback: #Colectivo Detroit: Sin Rostro – Cuervo Albino

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